Psicoterapia en jóvenes y adolescentes

También aquí la confidencialidad, empatía, sensibilidad y respeto son base de nuestra relación terapéutica.

La atención psicológica a menores de edad

La adolescencia y la primera juventud es una edad peculiar de nuestro crecimiento en la que se producen grandes cambios en un espacio de tiempo relativamente pequeño. Por un lado crecemos rápidamente, el llamado “estirón”, nuestra musculatura y sexualidad se desarrollan y con ellas nuestra manera de ver el mundo y la forma de estar en él. Dejamos de preguntar a los adultos más cercanos para saber cualquier cosa; si hemos hecho algo bien o si esto es de esta manera o la otra. Empezamos a tener criterio propio y nuestros referentes pasan de ser los adultos a ser nuestro grupo de amistades. Así mismo buscamos la información que necesitamos en cualquier medio que esté a nuestro alcance.

Dada la rapidez en que suceden estos cambios, muchas veces no disponemos del tiempo necesario para adaptarnos a ellos, por eso aparecen problemas de autoestima, de comunicación con los demás, nos sentimos “bichos raros”, incomprendidos, etc.

Si quieres, voy a acompañarte durante este proceso desde un tú a tú en el que puedo ayudarte a ser más consciente de lo que sucede a tu alrededor. Y también a que desarrolles tus propios recursos para hacer frente a estos nuevos acontecimientos en tu vida y consigas ir adaptándote de la mejor manera a los cambios que van apareciendo. Es un periodo de retos y descubrimientos que también puedes disfrutarlo con curiosidad y alegría.

Una peculiaridad que tiene el trabajo en estas edades es que no siempre la persona que viene a psicoterapia es mayor de edad por lo que legalmente es necesario que su tutor legal (madre, padre o quién quiera que tenga la tutoría) acuda con él al menos en la primera o primeras sesiones.

En muchas ocasiones la/el joven o adolescente no es quién paga las sesiones, por lo que el adulto responsable necesita información tanto de su implicación, cómo de cómo va avanzando el proceso.

Por descontado la persona menor de edad también tiene su intimidad por lo que en la primera sesión en la que nos reunimos las tres partes (el adolescente o joven, tutor o tutores y el psicólogo) les digo que si a todos les parece bien y debido a los aspectos legales al tutor le informaré de forma general cómo avanza la psicoterapia pero no los aspectos íntimos del paciente. En todo caso y como es necesaria la voluntad y la implicación del menor, le pediré su consentimiento, pese a que legalmente no es necesario, para que su tutor reciba esta información a ser posible delante de él, así como información relativa al calendario de sesiones. Y mejor aún si él mismo quiere contar cómo le va en la psicoterapia en una reunión en las que estemos todos.

Preguntas frecuentes

Los psicólogos trabajamos para ayudarte a que encuentres soluciones para tus problemas que muchas veces te hacen sentir mal, no necesitas estar loco para venir. Todas las personas tenemos problemas y algunos nos hacen sentir continua o frecuentemente enfadados, tristes, nerviosos, etc.

Y las personas que podríamos decir que están «locas»… si, claro que tienen problemas suelen tener muchos.

Sí, si es menor de 18 años es necesario que el tutor legar acompañe la menor al menos la primera visita. Para poder empezar la psicoterapia tendrás que firmar por ella la hoja de Protección de datos necesaria. Por otro lado, la implicación de los adultos más cercanos, generalmente en convivencia con la joven, seguro me aportáis información valiosa desde un punto diferente al de ella. Además la joven se sentirá más apoyada a la hora de trabajar cualquier problema que se presente, incluso si lo tiene en casa.

No, es necesario el consentimiento del tutor legal que en muchos casos son los padres, ya que han de firmar la hoja de Protección e Datos obligatoria para poder empezar la psicoterapia. Quizás les puedes plantear tu necesidad de acudir a un psicólogo y buscar su implicación y respaldo.

La duración de cualquier tipo de psicoterapia siempre depende de muchos factores y no se puede determinar a priori. Sin embargo cuando somos más jóvenes somos más flexibles y tendemos a asimilar lo nuevo con mayor facilidad lo que en principio nos llevaría a una duración más corta del proceso psicoterapéutico.

Hablaremos sobre qué es lo que te ha llevado a buscar un psicólogo y definiremos entre los dos el o los objetivos de la psicoterapia. Te ayudaré a que seas más consciente de lo te ocurre, puedas descubrir de dónde te viene, y encuentres nuevas posibilidades de afrontar las diferentes situaciones de una manera más adaptativa y saludable. Como consecuencia te sentirás mucho mejor.

Las sesiones individuales son de una hora.

Para empezar, es preferible acudir una vez a la semana y según vayamos quedando ver entre los dos la posibilidad de alargar el tiempo entre sesiones. También es posible empezar cada dos semanas, aunque en este caso el proceso terapéutico será mucho más lento. En todo caso tú conoces tus necesidades económicas y decides la separación entre sesiones.

Al inicio más de dos semanas nos haría difícil mantener la continuidad necesaria para llevar el proceso a buen término por lo que no es para nada recomendable y menos, más de una sesión semanal, no te permitiría asimilar lo trabajado durante la última sesión, aunque siempre hay excepciones.

Cuando hayamos conseguido el o los objetivos que definamos entre los dos en la primera o primeras sesiones siempre que durante la terapia no aparezcan nuevas problemáticas que requieran replantearnos nuevos objetivos.

Entiendo que te cueste hablar sobre ti a un desconocido, a mí me pasa lo mismo. Para poder abordar ciertos temas íntimos primero necesitamos establecer una base de confianza entre los dos. En todo caso solo hace falta que me cuentes aquello que quieras decirme en cada momento sin que te sientas en ningún tipo de obligación de tener que contarme nada que no quieras.

No es necesario, ten en cuenta que todo lo tuyo está en ti y puedes confiar en que saldrá aquello que en ese momento tenga sentido que lo haga, aunque a veces no seamos conscientes de ello.

En nuestro enfoque no solemos dar ningún tipo de consejos, lo que sí hacemos es ayudarte a ser más consciente de la situación y a tener en cuenta también aspectos de la misma que se te hayan podido pasar por alto. También vemos los recursos que tienes para afrontarla y tratamos, si es el caso, de que puedas desarrollar los mismos y/o ampliarlos.

En Psicoterapia Gestalt entendemos que estamos inmersos en nuestro contexto natural y social por lo que abordaremos las distintas situaciones de tu vida, cómo te sientes, qué piensas sobre las mismas y qué tiendes a hacer o no en ellas. Todo ello a tu ritmo y según estés preparado para abordar ciertas situaciones en cada momento. Yo te voy a acompañar en este proceso.